Día de la Samaritana


El día de la Samaritana es una tradición que se festeja en Oaxaca durante el cuarto viernes de cuaresma, es decir, tres semanas antes del Viernes Santo (día de la crucifixión de Jesús). La celebración representa el pasaje bíblico que relata la ocasión en que, tras una larga caminata bajo el sol en el sendero de Judea a Galilea, Jesús se acercó a una mujer de Samaria que extraía agua de un pozo, y le solicitó un poco para apaciguar su sed; de esa interacción entre el Judío y la mujer proviene el popular dicho “ser buen samaritano”.
En la Verde Antequera se acostumbra decorar las fachadas con flores de bugambilia, que son características de la región; esta ornamentación tradicional brinda a esta festividad una atmósfera colorida y pintoresca. También se aprecian carrizos adornados con flores y dispuestos en forma de arco, que representan un pozo de agua.
Los preparativos para festejar el Día de la Samaritana en Gubixi comenzaron por cubrir las varas de carrizo con flores de bugambilia para crear los arcos característicos de la celebración; del mismo modo se ataviaron las entradas con arreglos florales para invitar a las personas a entrar y conocer el espacio. Ofrecimos aguas frescas de chilacayota, horchata y guanábanas, y por supuesto, no podían faltar las tradicionales nieves de Teotitlán del valle: de tuna y leche quemada.
Uno de los sabores característicos de las aguas que se ofrecen a los transeúntes que recorren las calles de Oaxaca es la horchata acompañada de nieve de tuna, preparada con arroz molido, canela, azúcar, y a menudo se acompaña con un trozos de melón y pedacitos de nuez. La chilacayota, por su parte, es un tipo de calabaza dulce que, tras hervirse con pinole, se complementa con trozos de piña y ralladura de limón; la bebida resultante se caracteriza por una deliciosa combinación de pulpa y semillas que brindan un distintivo sabor al paladar. El agua de guanábana es otro elemento típico, se elabora a partir de la pulpa de dicha fruta tropical que se da en la costa oaxaqueña y que, por sí misma, es ligera y refrescante.
La tuna y la leche quemada son dos de los sabores más distintivos del estado de Oaxaca. La primera resulta de la jiotilla, un fruto que brota de las plantas cactáceas y que se identifica por su pulpa roja y semillas negras que, al entrar en contacto con los sentidos, ofrecen una textura viscosa y un sabor agridulce. En tanto a la segunda, se trata de una preparación que surgió originalmente de un sobrecalentamiento accidental de la leche; puede sentirse como un gusto dulce caramelizado, ligero y muy tradicional de Oaxaca.
Es importante mantener viva la tradición del Día de la Samaritana, pues más que sólo ofrecer agua para calmar la sed, se trata de compartir con la comunidad y fomentar la generosidad en cada uno.
En el staff tuvimos las manos de Alicia y Emilio llenando el espacio con flores, adornando los carrizos con bugambilias para los arcos para que el espacio estuviera listo para recibir a los caminantes. Durante el evento, el staff se uniformó con camisas rosas y pantalones negros, colores que contrastaban con los del edificio y las flores. El evento comenzó en torno a las 3 de la tarde, y alrededor de las 6 nos despedimos de las últimas personas que llegaron a la celebración. Durante toda esa jornada festiva recibimos a cerca de un centenar de transeúntes.
Algunos de los asistentes mostraron interés en el lugar, ya que era su primera visita; otros cuantos solicitaron información sobre el Cowork Space y unos más preguntaron por los eventos próximos. Al final, recibimos opiniones favorables respecto al evento y el espacio de trabajo, así como comentarios positivos sobre las aguas frescas y las nieves tradicionales.